Seguro para consultores, coachs y formadores
Si das consejos y cobras por ello, tienes un riesgo que casi nadie te cuenta: tu cliente puede reclamarte por las decisiones que tomó siguiendo tu consejo. No hace falta que hayas hecho nada mal a propósito. Basta con que el resultado no fuera el esperado.
Y si además das formación, gestionas datos de alumnos y trabajas con material propio, se suman otros riesgos que no cubre ningún seguro genérico.
El riesgo real de un consultor
Un consultor no rompe nada físico. Su riesgo es económico: un plan de negocio que no funcionó, una estrategia fiscal rechazada, un proyecto que se pasó de presupuesto. El cliente pierde dinero y busca a quién culpar.
La responsabilidad civil profesional es la que responde a esa reclamación. Sin ella, la indemnización sale de tu patrimonio.
Qué necesitas según lo que hagas
| Si haces esto... | Necesitas sobre todo |
|---|---|
| Consultoría de empresa o estrategia | RC profesional + defensa jurídica |
| Coaching (personal o ejecutivo) | RC profesional + protección de datos |
| Formación presencial | RC de explotación (aula, caídas) + RC profesional |
| Formación online | Ciberriesgo + protección de datos |
| Consultoría informática | Ciberriesgo + RC por pérdida de datos del cliente |
La defensa jurídica: la que casi nadie contrata
Aunque al final no tengas que indemnizar a nadie, la primera carta de un abogado reclamando algo ya te cuesta dinero. La defensa jurídica cubre:
- El abogado y el procurador.
- La reclamación extrajudicial previa.
- Las costas del juicio si lo pierdes.
Para un consultor es casi más importante que la indemnización: la mayoría de reclamaciones se quedan en amenazas, pero las amenazas también cuestan.
Protección de datos: el riesgo del coach y el formador
Si tienes una lista de alumnos, un CRM con clientes o guardas apuntes de sesiones de coaching, estás tratando datos personales. Y en el caso del coaching, datos sensibles.
Un incidente de seguridad (un hackeo, un portátil perdido sin cifrar) puede acabar en reclamación ante la Agencia Española de Protección de Datos. Según el caso, las sanciones pueden ser altas.
Esto lo cubre el ciberriesgo, que además suele incluir:
- Gestión del incidente y notificación.
- Pérdida de ingresos por parada del negocio.
- Reclamaciones de terceros cuyos datos se han visto afectados.
Qué no te cubre (aunque lo parezca)
- El seguro de hogar. Excluye la actividad profesional casi siempre.
- Un seguro de RC genérico sin declarar tu actividad. Si dice "servicios administrativos" y tú haces consultoría, no estás cubierto.
- Los daños intencionados o el asesoramiento que sabías falso. Eso nunca se cubre.
- Las sanciones administrativas de Hacienda o de Protección de Datos.
Y si trabajas desde casa
Es lo más habitual en consultoría. Si recibes clientes en casa o tienes material profesional allí, tienes que declararlo al seguro. Hay pólizas que cubren oficina en casa con un suplemento pequeño, y sin ese suplemento un siniestro puede quedar fuera.
Mi consejo
Para un consultor o formador el orden que sigo es: RC profesional con defensa jurídica, ciberriesgo si manejas datos, y baja por enfermedad. Los tres son baratos comparados con lo que cuesta una sola reclamación bien planteada.
Y algo que casi nadie mira: revisa que la póliza nombre tu actividad exacta. "Consultoría" a secas no es lo mismo que "consultoría de marketing" o "formación no reglada". En caso de siniestro, la aseguradora lee la letra pequeña y tú quieres que tu actividad esté escrita tal cual.
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